Dos autores actuales amantes de la controversia

Dos autores actuales amantes de la controversia

La generación (post)beat, para quien no la conozca, se generó a finales de siglo, cuando varias voces se alzaron en conjunto para, básicamente, retar al lector. Su estilo se desprendía de florituras, el tiempo en el que escribían solía ser el presente, y describían con total crudeza acontecimientos atroces para describir a una sociedad viciada, podrida. La de los yuppies, la de la América de las drogas, lo tacaño, lo avaricioso, y los excesos.

Hoy nos apetece hablar de alguno de estos porque nos parece fundamental conocer sus obras para poder entender la literatura actual, deudora sin ninguna duda de alguna de sus novelas. ¿Empezamos?

 

Bret Easton Ellis

Bret Easton Ellis es, sin duda, el más crítico con la sociedad que le rodea, y de la que forma parte sin ningún tapujo. Sus libros se ambientan, todos salvo una locura muy reciente llamada Lunar Park (en la que en un ejercicio de metalenguaje se ve a sí mismo encontrándose con los principales protagonistas de sus anteriores relatos), en la actualidad, apuntan a las clases medio altas de Norteamérica, y no dejan títere con cabeza. Entre jóvenes nihilistas con ganas de excederse en consumo, sexo, y toda clase de adicciones en general y yuppies empresarios capaces de descender a los infiernos de la locura, destacan Menos que cero, Glamourama o Las reglas de la atracción. Pero sobre todo, marca un antes y después en la literatura moderna su mayor obra hasta la fecha: American Psycho.

 

Chuck Palahniuk

Aún más loco que el anterior, este escritor recurre a personajes similares pero los sume en universos más alocados y psicóticos, de los que lo mismo sale un homenaje extremo del Decameron de Boccaccio (Fantasmas) como un canto inesperado a los obsesos secuales (Asfixia). Aún en activo y con mucho que decir, su bibliografía es irregular (no podía ser de otro modo) pero cuenta con auténticos golpazos a las gónadas del lector. Sin embargo, y pese a que no sea su mejor trabajo, el más reconocible e importante es El club de lucha.

 

Quedan para otra ocasión otros nombres propios. Irvine Welsh (Trainspotting) o Philip Roth (aunque en verdad se aleje bastante de dicha generación por ofrecer una literatura más elevada) también merecerían un aparte. Pero podéis ir empezando por aquí para ir preparando vuestros estómagos. Nadie dijo que la lectura tuviese que ser fácil. Pero satisfactoria es, y mucho.


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